Akis era un niño muy creativo, siempre estaba inventando juegos con su primo o buscando soluciones creativas a los problemas que puede tener un niño de 10 años, eso lo hacía muy especial pero su familia buscaba en él una persona trabajadora, por eso Akis y Agost, su primo, siempre estaban llevando agua del río a la casa o alimentando a los animales, o, ayudando al padre de Akis con las cosechas, pero aún así se los veía jugando por todo el pueblo corriendo entre las personas o poniendo nerviosos a los camellos lo que enfadaba mucho al padre de Akis, y si esto ocurría Akis y Agost huían a unas colinas al oeste, las cuales poseían una pared de árboles muy contiguos, que las ocultaban del pueblo.Allí ambos solían pasar los momentos del día en que no tenían nada que hacer, y, era el único lugar en el que se podían "refugiar" de Luan, la hermana menor, y la única, de Akis.
Adonde fuese Akis iba ella tambien lo hacía, él decía que era para molestarlo pero ella le replicaba que era para protegerlo, pero cuando Akis se metía en el bosque junto a las colinas, Luan no se atrevia a entrar junto con él, ya que ella le temía a los lugares ceñidos, Akis una vez aprovechó este miedo de su hermana inventando una historia(otra de las cualidades creativas de Akis),pero esta no era uno de los cuentos de cuna que habitualmente le contaba sino que afirmaba que en aquel bosque vivía un sombrío y peludo monstruo que corría velozmente entre los árboles, parecido a un lobo, saltaba sobre ti cuando menos te lo esperabas y te devoraba de un solo bocado.Akis le argumentaba a Luan que no los devoraba a él y a su primo, porque ellos conocían el verdadero miedo de la bestia y que gracias a eso lograban ahuyentar a la alimaña.Desde ese día Luan con mucho más miedo que antes teme acercarse demasiado a la estrecha arboleda.
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